CONVICCIÓN POLÍTICA Y VIRGINIDAD.
El otro día revisando un texto político; leí con toda atención lo siguiente: “Las convicciones políticas son como la virginidad, una vez pérdidas, no vuelven a recobrarse”. (Francisco Pi y Margall).
Párrafo precedente, que me pareció muy ilustrativo y acorde con la situación en que vivimos con ocasión de las elecciones municipales y regionales del 2006. Analizando estas palabras, que resonaron en mi corazón y en mi mente la comparación era muy real, directa, hasta sarcástica, y no dejaba de tener razón.
En este sentido, me dispuse a analizarla; partiendo de lo qué significaba “convicción política”: Es la coherencia de las ideas en las cuales se cree fervientemente, son plasmadas en hechos o acciones siguiendo una forma propia en su realización, que se en marca en la ética, consecuencia, e idoneidad del sujeto que muestra esta característica política.
La referencia a virginal o virginidad: Significa por vez primera, aludiendo a una condición que es integra antes y no en un después; es un sello de seguridad, que una vez roto no puede repararse; En otras palabras, lo que un día fué no volverá a ser, o en su defecto, es un hecho que no tiene retorno, es una virtud perdida; o sea, que de tener esencia o pureza paso a ser impuro e indecente.
Al unir estos dos conceptos: “convicción política” y “virginidad” se puede concluir, que ambos van de la mano, que están íntimamente ligados; es decir que cuando se deja de ser virginal se pierde la convicción política o viceversa. Hiendo mas allá, se puede decir que cuando las ideas políticas basadas en la ética, consecuencia, e idoneidad se mancillan, se pierde la esencia y la pureza política.
Al mirar en el ámbito nacional, se observa que algunos políticos partidarizados o no; basan sus propuestas y acciones en una convicción política de virginidad perdida; que juega con la credibilidad del pueblo, enarbolando sus campañas con la hipocresía de la mentira que engatusa votos de propios y extraños.
Se que todos los candidatos se presentan con el afán de ganar una Alcaldía o Región; pero cobardemente, se esconden tras personajes, que si tuvieron una verdadera convicción política, que dignificaron ésta hasta el fin de sus días. Son referencia de lo dicho, hombres ilustres como Víctor Raúl Haya de la Torre, Jefe y fundador del PAP, José Carlos Mariategui fundador de un partido clasista, Mahatma Gandi pacifista del mundo Hindú, etc. Sean sinceros no pierdan la “virginidad política” cuando candidateen y lleguen al poder; enaltecerán la política y el pueblo les otorgará credibilidad.
Espero que esta reflexión, llegue a alguno de estos candidatos y la asimilen en su proceder futuro, por que siempre hay tiempo para enmendar rumbos, aunque ya hayan perdido la virginidad de sus convicciones políticas.
Por otro lado, les recuerdo también que no pequen de sectarios y soberbios, pues no esperen que los militantes se sumen e integren a la causa de una convicción política que Uds. ya han abandonado. Una cosa diferente es integrarse a ser integrado. Una cosa diferente es sumarse a ser sumado. Reflexionen, deben saber que los votantes son los únicos encargados de devolverle la sensatez a los insensatos que se encuentran en el mundo de la política.
Dr. Jorge Ramal Niquén.
Chimbote, 10 Setiembre 2006.

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esta muy bueno esto , pero creo que el pueblo es el que tiene que tener convicciones politicas mas fuertes todavia..