LAS FUNCIONES SE DELEGAN - LA RESPONSABILIDAD NO
LAS FUNCIONES SE DELEGAN - LAS RESPONSABILIDADES NO
Este principio elemental debe ser reconocido, manejado y entendido por todos aquellos que postulan, son nominados para un cargo, para aquellos que ostentar el poder, o establecen su mando a un grupo de personas, o asumen algún tipo de liderazgo estableciendo compromisos.
Debe ser entendido como un acto de transparencia, respeto y consecuencia para con sus dirigidos, sus gestiones o administraciones.
La infracción a este principio tiene repercusiones de orden jurídico, administrativo, moral y ético. También repercute mellando el principio de autoridad que es inherente a todo aquel que ostenta poder. Léase, el poder se debilita ante los dirigidos, repercutiendo negativamente en sus gestiones institucionales, disminuyendo el liderazgo.
Las excusas para no seguir este principio son múltiples, pero generalmente suele deberse al querer atornillarse en el poder a toda costa, al ánimo de figuretismo desmesurado, al deseo de usar el poder mayor tiempo para mantener el status cuo, casi siempre dominado por la instalación de mafias, hechos de corrupción, y otros deseos conexos. (Status cuo: mantener el equilibrio, la normalidad, el continuismo).
La persona con poder que no asume sus responsabilidades al ocurrir hechos por los cuales tiene la obligación de responder, generalmente las traslada a sus dirigidos que ejecutan las funciones (trabajadores); Rompiéndose la pita por el lado más débil y de paso diluir sus verdaderas responsabilidades, esto constituye una verdadera cobardía.
Pero basta de tratar de argumentar mas este principio fundamental, y sobre estas bases describir lo que sucede frecuentemente en el hospital “La Caleta” de Chimbote donde trabajo a manera de opinión:
1. Cuando Aumentan el número de negligencias médicas: Siempre el médico es el acusado (supuesto delito de función), pero ¿Quien asume la responsabilidad? Nadie.
2. Si se sobrevaloran equipos, materiales, construcciones, o se deterioran rápidamente las nuevas adquisiciones, o se paga mas al recibir una cosa por otra, o no se priorizan los gastos, etc. Sobre los cuales generalmente no se dan informes, y quedan como rumores a “vos populi” en los pasillos hospitalarios, o Cuando salta el pus, se desvía la falta como sanción al trabajador o no se encuentran culpables. ¿Quién asume la responsabilidad? Nadie.
3. Cuando se producen continuamente robos (Computadoras, fuertes sumas de dinero de cajas fuertes como hace pocos días) de los ambientes de las oficinas directorales, inmediatamente se busca culpabilidad en el trabajador del área afectada o del sector vigilancia que efectúan solo funciones, a los cuales se les impone inmediatamente un castigo administrativo sin demostrase culpabilidad. ¿Quién asume la responsabilidad? Nadie.
4. Cuando se solicitan informes de gestión y nunca se dan a pesar que esta obligados por ley, solo se mal entiende el llamado “silencio administrativo”. ¿Quién asume la responsabilidad? Nadie.
5. Cuando la imagen bien ganada del “hospital de los pobres” se deteriora por denuncias periodísticas y se discute el hecho judicialmente entre una funcionaria y posesionaría en la adquisición de terreno de estirpe social y del estado (destinados a aquellos que no tienen vivienda, con problema social de salud grave, recursos económicos exiguos, o alguna propiedad asentada en la SUNAR). ¿Quién asume la responsabilidad? Nadie.
6. Cuando hay denuncias penales graves contra el estado al otorgar certificados de invalidez o facilitar su otorgamiento o la instalación de mafias. ¿Quién asume la responsabilidad? Nadie.
7. Cuando existen adulteración de documentos o falsificación de los mismos y/o colusión para elaborarlos. ¿De quién es la responsabilidad? De nadie.
8. Existen otras responsabilidades que no son asumidas a pesar de existir delitos de función, pero las mencionadas son suficientemente explicitas de lo que actualmente ocurre.
Si nadie asume la responsabilidad por supuestos y confirmados delitos de función en mi hospital, esta debe ser transferida mas arriba. En este razonamiento y al saber que la responsabilidad se trasmite en una cadena de mando, es lógico pensar que esta la debe asumir el Dr. Director de la DIREZA, el cual como todo “Caballero” solo ha expresado y pedido la renuncia inmediata de mi directora al haber culminado su gestión por concurso el 31 de marzo de este año (3 años), y se lo ha hecho saber al gerente de desarrollo social regional, Francisco Vásquez y por ende al presidente regional, Cesar Álvarez; quienes en última instancia y según ley les compete autorizar la remoción del cargo a director de la UTES ”La Caleta” e instauración de un nuevo concurso. Pero ya han pasado 3 meses y todavía no se manifiestan; mientras tanto la danza de irresponsabilidades continúa viento en popa.
Tratando de entender que sucede, entro obligadamente en el terreno de los supuestos, o como diría Magali Medina, por confirmar: ¿Será que el presidente regional ha convenido con mi directora para permanecer en el cargo, y ha extendido su mandato hasta diciembre o tal vez mas tiempo?, ¿Alguna autoridad ciega, talvez eclesiástica, esta participando en este triangulo de poder? ¿Llamaran a concurso o solo denominaran a dedo este cargo para continuar con la falta de transparencia en la función, la omisión de responsabilidades y el secuestro político de una institución de servicio social? ¿Es alguna prensa benévola con lo que esta ocurriendo el HALC o existe de por medio espíritu de cuerpo? ¿Me sancionaran, acosaran, me sembraran, o despedirán de mi trabajo por emitir opinión al defender mi institución y la salud de los mas pobres de Chimbote? La respuesta a esta última pregunta me tiene sin cuidado y asumo la responsabilidad por emitir esta opinión que espero la publiquen y la difundan valientemente.
Dr. Jorge Ramal N.
Chimbote, 02 de julio 2008.
Tags: HOSPITAL+LA+CALETA CESAR+ALVAREZ RESPONSABILIDAD
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