LA POLÍTICA Y SU RELACIÓN CON LOS ALIMENTOS CAROS EN EL PERÚ
Los alimentos están caros en el Perú y en todo el mundo esto es insoslayable, el poblador común lo siente, el ama de casa lo siente, golpea a los hogares pobres con mas furia, acentúa las insatisfacciones y es causa de la desestabilización del gobierno.
En líneas generales se debe a la profundización de los procesos de globalización que avanzan en todos los sectores del orbe, los mismos que se interconectan cada vez más y afectan a los mercados interfiriendo en el balance de la oferta y demanda.
A este problema de arrastre general se suman particularidades que irrumpen en la productividad en el agro, configurando una problemática directa e indirecta con repercusión sui géneris en el país.
Esta interconexión aunada en nuestra patria a causalidades múltiples de orden político, social, económico, de infraestructura, de diferencias en la territorialidad, idiosincrasia, religioso, etc. en un contexto de la historia reciente y pasada plagada de intentos de remodelación o reformas en el del agro que influido por periodos de dictadura y democracia a medias configura una problemática especial.
En este sentido es importante analizar todos los factores para hacer un diagnóstico certero del problema y esbozar las soluciones en una estirpe multifactorial. Sin embargo, en este artículo buscaré referirme al factor político y la implicancia desarrollada por los sectores económicos que deben ser analizados parta encontrar los lineamientos que deben regir la solución del problema.
La inestabilidad política es una causal de la subida en los precios de los alimentos al dificultar la implementación de medidas correctivas, ser factor contributorio de procesos especulativos e inclusive crea islas de atraso al distorsionar fácilmente el mercado local.
El pueblo peruano se caracteriza por tener raíces multiétnicas, multiculturales, con una educación deficitaria, con una herencia minifundista que no solo se traduce en la parcelación de la tierra sino también en la parcelación de las conciencias que le impide integrarse al proceso productivo. En síntesis somos parte de una nación fragmentada que lógicamente esta polarizada. Cuando una sociedad presenta estos matices existe desconfianza entre los gobiernos y el pueblo; por ende este aspecto debe ser tenido en cuenta para la búsqueda de soluciones en el agro sin abdicar la gobernabilidad ni el desarrollo de la democracia.
La politiquería existente en el país que se generaliza cada día es la madre de la corrupción e impide el desarrollo de los pueblos; es una de las causas directas de la inestabilidad política; conlleva a la pérdida de la sensibilidad social, la planificación es remplazada por el populismo, la demagogia, la decadencia de los liderazgos, la promoción de los movimientismos, lleva a la crisis de partidos políticos, deteriora la llamada sociedad civil mal encaminando sus reclamos, deteriora instituciones, corrompe y hace in operativos sectores del gobierno, y lógicamente desprestigia severamente a la democracia. Tanto es así que es necesario fortalecer nuestras instituciones, mejorar nuestro sistema de planificación, promoción de partidos políticos democráticos y no copulares, la introducción y fomento de una escuela para políticos de donde deben emerger todas las autoridades se hace necesaria, la regulación para promover una democracia participativa debe revisar coherentemente nuestra forma de gobierno, son algunas soluciones a ensayar en el corto y mediano plazo.
Las desiciones políticas no previsoras de que algo así pudieran ocurrir en el mundo en relación a la subida de alimentos es una de las causales; Es decir nunca calcularon que el petróleo subiría tanto y que el viraje de los cultivos de pan llevar a biocombustibles seria una de las principales causales de este problema visible. Esto ya se vislumbraba hace algún tiempo atrás y no se adoptaron planes de contingencia. Además concomitante a esta problemática se sumaron factores como el derrumbe de la burbuja inmobiliaria en USA que hoy también repercute en la comunidad europea y sigue dando nuevas sorpresas; El manejo especulativo de los commodities tradicionales y financieros son otro gran problema que repercute en la economía nacional.
Se sabe que uno de los factores implicados en primera línea son los niveles de inflación (5.5 % de inflación acumulada para el 2008), que si bien es cierto es uno de los mas bajos en Latinoamérica nos puede desbordar. La verdad es que la necesidad de mantener un dólar bajo por parte del BCR en su afán de regular la economía y mantener el crecimiento en niveles cada vez mas altos, ( 2.4 soles por dólar es su precio rea), ha tenido que comprar dólares emitiendo al mercado muchos soles y sin elevar el nivel del encaje bancario (captar los ahorros en la banca privada y destinarlos al BCR); la idea de fomentar el nivel exportador a manera de subvención del estado, pero esta medida también afectó la importación de insumos para el agro, máxime al haber reducido aranceles en forma general y no selectiva.
El BCR acumula reservas con dólar supuestamente alto en el mercado nacional pero bajo en el mercado financiero internacional lo que lo obliga a desprenderse de ellos pagando deuda externa y no saldando deuda interna con el objetivo de no agravar la inflación, por ende da la percepción política negativa al gobierno, la que es aprovechada por la oposición.
Por otro lado el MEF instaló medidas económicas que no contempló ayuda efectiva a la agricultura a través de los organismos ejecutores (Ministerios; sierra exportadora, banca agrícola, etc.) de tal modo que el agro no avanzó hacia la cobertura de la demanda nacional y tal vez si lo hizo para favorecer el sistema de commodities y exportación de productos agrícolas no tradicionales, con la consiguiente reducción de el área agrícola efectiva.
El MEF rebajó aranceles de forma general en su espíritu de favorecer el crecimiento y acrecentar la demanda, pero esto a su vez trajo consigo inflación y disminución en la captación de fondos por la sunat para que probablemente hubieran sido destinados al fomento de una política alimentaría social en los bolsones de pobreza.
El MEF retrazó el gasto en infraestructura carretera (inversión estatal) lo que podría actuar como factor estabilizador del alza del costo de vida y del empleo, además de crear condiciones para la potencialidad del crecimiento en el sector agrícola al mejorar la oferta de alimentos en los mercados nacionales. Por otro lado si es saludable el fondo de compensación de petróleo que ha a las finales actúa como estabilizador de la inflación en su relación al alza del costo de vida a pesar del forado fiscal a que conlleva.
El MEF estuvo obligado a mantener las cifras macroeconómicas y las cifras de crecimiento paulatino del empleo por ello privó del aumento de salarios al sector estatal (10% de la población) para que no repercutiera con una diferencial en el sector privado productivo y no agravar el proceso inflacionario; esto originó paros en diversos sectores del aparato estatal y hasta ecos de ingobernabilidad.
El Gobierno desvió el problema latente del agro a un segundo plano y solo pensó en las sobreespectativas de crecimiento nacional dando trato preferencial al sector minero y exportador es otra causal. Sabemos que el Perú es ancestralmente agrícola y asumamos también que es minero por las bondades de nuestro suelo, cerros, climas, etc.; pero hay que tener en cuenta que no se puede abdicar uno a favor de otro, ambos deben promoverse para un desarrollo sustentable. Se podrá decir que los políticos no tienen una bola de cristal para adivinar el futuro; pero esta aseveración carece de sustento al saber que es obligación de un político peruano tener una visión para el desarrollo sustentable del Perú.
Se sabe que la crisis de alimentos, el proceso inflacionario de arrastre nacional e internacional, los precios altos del petróleo, el mayor uso de biocombustibles, la baja de la producción agrícola mundial, los cambios climáticos que interfieren con la agricultura, la especulación económica internacional de las materias primas y alimentos serán los jinetes del Apocalipsis de los siguientes años. Estos factores en si mismos son causa del agravamiento de la pobreza, la inequidad que es a su vez causal del aumento de la pobreza extrema; por lo que es necesario rediseñar nuevas estrategias para solucionar los problemas de fondo, y no solamente creer en la solidez del crecimiento, promoción de las inversiones, aumento del empleo, autonomía del mercado.
A grandes rasgos las soluciones pasan prioritariamente por enfrentar inteligente y urgentemente el problema de la inflación a costa de una reducción de los niveles actuales del crecimiento y lo que significa al acostumbramiento a la bonanza por parte de algunos sectores reacios a que cambie el status quo e incluso enfrentar el problema de generar menos empleo y sobre todo priorizar el agro en sus diferentes aspectos para lograr su crecimiento.
Rediseñar un política urgente que contemple el desarrollo del agro en forma prioritaria, entendida como una medida en la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la hambruna nacional; y no entendida como una política populista. Esto indudablemente repercutirá favorablemente en la gobernabilidad a corto, mediano y largo plazo.
Dr. Jorge Ramal Niquén.
Chimbote 18 de julio 2008.
Tags: ALIMENTOSCAROS AGRO MEF BCR
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